Que visitar en Peñíscola PDF Imprimir E-mail

Peñíscola, ciudad amurallada, fortaleza, Peñón que emerge del mar cargado de historia y leyenda; un enclave donde perderse, dejar pasar el tiempo, huir de la rutina diaria, adentrarse en la magia de piedras milenarias que ofrecen descanso, paz, y  romanticismo.
La visita obligada de todo visitante de Peñíscola es su casco antiguo y su castillo. El Castillo del Papa Luna, Benedicto XII. Una de las fortalezas militares templarias mejor conservadas. En su interior suelen albergarse diversas exposiciones, durante estos años, (con motivo del 700 aniversario de la finalización del castillo por parte de los templarios),  permanece la exposición de “Los Templarios”.

El Castillo Templario-Pontificio es la fortaleza que comparte con el Vaticano y el Palacio de los Papas de Aviñón el privilegio de haber sido una de las tres Sedes Pontificias que ha habido a lo largo de la historia. Hoy el Castillo, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, es foco de atracción turística y cultural, siendo el segundo Monumento más visitado de España, tras la Alhambra de Granada, convirtiéndose para el visitante en una puerta por la que acceder a la vivencia de su historia.
Horarios y precios del Castillo

Desde el castillo podremos disfrutar de unas vistas espectaculares. Rodeando buena parte del castillo se encuentran los jardines del castillo, (el parque de artillería). Estos jardines fueron en su origen parte de la fortificación de la ciudad en el mar. Hoy en día son lugar de exhibición de aves rapaces. Permanecen abiertos durante  la temporada de verano.

El museo del mar es otro de los atractivos que nos ofrece esta ciudad. Situado en la subida del puerto, a pocos metros del bufadó, se encuentra este museo que recoge diversos instrumentos del mundo de la mar, reproducciones de embarcaciones de pesca, un acuario con peces autóctonos…desde este museo, antiguo colegio para las niñas durante la Guerra Civil, hay un vista preciosa a los acantilados de la ciudad y al mare nostrum, mar que tantas y tantas batallas ha contemplado.

El Bufador, es una curiosidad geológica que consiste en un túnel natural excavado en la roca donde se asienta la ciudad, y por el que las aguas del Mediterráneo entran y salen continuamente, provocando estruendosos bufidos y elevaciones violentas del agua del mar en los días de temporal.

El Museo del Mar: emplazado sobre el Baluarte del Príncipe, rinde homenaje a la tradición marinera de las gentes de Peñíscola. Se estructura temáticamente en tres áreas: Historia, Pesca y Fauna marina. En el podrán encontrar maquetas de naves, anclas, ánforas, cascos de bronce, documentos gráficos, medios audiovisuales y tres acuarios con especies marinas mediterráneas.

Perderse por las calles de la ciudad antigua, pasear entre casas centenarias, rodear toda la fortaleza por sus murallas: el portal de San Pedro o Puerta del Papa Luna, el Portal Fosc o Puerta de Felipe II, La Plaza Santa María, la porteta (antiguo refugio para las primeras embarcaciones a vela)…

Igual de soberbias son las murallas que mandó construir Felipe II al importante arquitecto de la época Juan Bautista Antonelli entre 1576 y 1578. El Portal Fosc, o Portal de Felipe II, es una de las tres entradas al casco antiguo. Grandioso es el Portal de San Pere, o del Papa Luna (quien lo mandó construir en 1414), en cuya parte central muestra el blasón en piedra de Pedro de Luna. Era el acceso a la fortaleza desde el mar, cuando las aguas llegaban al pie de la muralla y las barcas varaban en la misma rampa al pie del litoral.

Los monumentos religiosos del casco antiguo los constituyen la iglesia parroquial Santa Maria,  la ermita de Nuestra Señora de la Ermitana y la capilla de Santa Ana, situada junto a la casa del agua, (uno de los antiguos lavaderos de la ciudad, y manantial de agua dulce del que todavía hoy se sirven la gente de la ciudad).

En medio del casco antiguo está el templo Parroquial de la Virgen de Santa María, con tracería gótica del siglo XV en parte de ella y elementos arquitectónicos y puerta de tradición románica; conserva un valioso tesoro de extraordinario mérito histórico-artístico entre el que cabe resaltar una Cruz procesional de Benedicto XIII, un cáliz del Papa Luna y un Relicario de Clemente VIII.

El Ermitorio de la Mare de Déu d’Ermitana, junto al castillo, en la que se alberga la imagen de la patrona de la ciudad. Fue edificado por el gobernador Don Sancho de Echevarría entre 1.708 y 1.714.

Peñíscola ha sido desde sus orígenes una ciudad ligada al mar, el puerto pesquero de Peñíscola es uno de los referente en la zona por la cantidad de sus capturas y el número de embarcaciones. Diariamente los pescadores traen el pescado en sus barcas y lo transportan en carros hasta la lonja donde se subasta.

Peñíscola es un pueblo de tradición agrícola y marinera. La industria pesquera sigue siendo un motor importante de la ciudad, y ello se evidencia en el número de embarcaciones que hoy en día todavía están en activo, siendo uno de los puertos más importantes de la Comunidad Valenciana. Acercarse al puerto por la tarde y vea cómo los marineros descargan la captura del día, es una visita obligatoria.

El parque natural de la Sierra de Irta es uno de los pocos parajes vírgenes del litoral mediterráneo. Une por la costa Peñíscola con Alcocebre. En esta ruta, que transcurre pegada al mar, encontramos pequeñas calas, zonas rocosas, zonas de descanso y pequeños pinares. Se puede visitar la zona del interior por carreteras que nos unen con la costa. Una zona paradisíaca para pasar un buen día.

La Sierra de Irta: protegida recientemente mediante la figura de Paraje Natural, es una alineación montañosa con 573 m. de altura máxima y 15 km. de fachada litoral. Existe la posibilidad de realizar recorridos a caballo, mountain-bike, quad o a pie por los senderos de la sierra, dotados con un sistema de señalización específico. En la Sierra de Irta podemos visitar la ermita de San Antonio, que data del s.XVI, desde cuyo petril se divisa una excelente panorámica.


La Ermita de San Antonio, es sin duda lugar de devoción y de fiesta para todos los peñiscolanos. En lo alto de una de las montañas de la Sierra de Irta se encuentra esta ermita, desde donde tendremos unas vistas espectaculares de Peñíscola y de su franja litoral sur.

Las Islas Columbretes. Formadas por cuatro grupos de pequeños islotes y escollos, de origen volcánico. Cada grupo toma el nombre de su isla más grande, asi tenemos: la Grossa, la Ferrera, la Foradada y el Carallot. Están asentadas sobre fondos de 80 m. de profundidad y alcanzan una cobertura de 3 millas marinas, representando uno de los pequeños archipiélagos con mayor interés ecológico del Mediterráneo. Se realizan excursiones desde Peñíscol.

Fuente | Todopeniscola